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Cuentos Matemáticos

En 1º E.S.O. A, además de aprender y jugar con las matemáticas, creamos universos llenos de sueños, dejamos volar nuestra imaginación, e inventamos cuentos, como los de Marta Pajuelo y Miguel García que hemos decidido regalaros.

EL CERO Y SU ENORME SECRETO
Erase una vez un número, 0, que se avergonzaba de sí mismo. Los demás números se reían de él. Su padre 0,9 y su madre 0,1 le decían que no se avergonzara de quien era, que por alguna razón él era 0. Él no lo entendió, y enfadado con todos decidió irse de casa. Caminando por el bosque se encontró una piedra misteriosa que se guardó y al cabo de una hora se encontró con 30. Intentó pasar de largo para que no le viera, pero 30 le vio y se rió de él. El pobre 0 echó a correr y se metió en una gran cueva misteriosa. Se sentó, sacó la piedra del bolsillo y agarrándola con fuerza pidió que el número que se había reído de él se volviera 0,30. Lo deseó con tanta fuerza que la piedra se rompió. Al volver a casa se encontró con 30 y comprobó que su deseo no se había cumplido, además todos los números del pueblo estaban de fiesta celebrando que él ya no estaba con ellos. 0 se subió a lo alto de una farola en la plaza mayor y le preguntó a todos los aldeanos allí presentes que por qué le criticaban, que si por ser uno de los más pequeños de la aldea debía ser tratado así, porque en realidad él era el más valiente de todos los números. Entonces 624 le propuso una misión, traer el tesoro de la temible y despiadada División. Si lo hacía, sería el rey de todos los números.

0 se puso en camino hacia la cueva para coger el tesoro de la temida División y cuando iba de camino se encontró con un forastero ¡qué era otro 0! Nuestro 0 se quedó asombradísimo. 0,0 (es como vamos a llamar al segundo cero) le preguntó dónde iba y 0 le contó su misión. 0,0 dijo que le quería acompañar a esa misión tan arriesgada.

Cuando llegaron a la cueva de la División estaban atemorizados y temblando, 0 iba a entrar pero antes le pidió a 0,0 que si moría se hiciera pasar por él en la aldea para evitar sufrimiento a sus padres. Dicho esto, entró y se enfrentó a la División, que lo dividió y dividió y dividió hasta hacerlo desaparecer. Mientras lo hacía 0 pensó que no por ser el más pequeño ni el más grande, eres más que los demás.

0,0 se dio cuenta de que había muerto, así que se fue a la aldea como le había prometido. Todos los números se sorprendieron al verlo, creían que estaba muerto porque nadie volvía de la cueva de la División para contar lo sucedido. Vivió el resto de su vida sin desvelar a nadie su secreto. El resto de los números ya no se reían de él ni se burlaban, ahora le tenían respeto y admiración, y cuando la gente le preguntaba por el secreto de la temida División, él respondía que el verdadero secreto que encontró allí fue un número que representaba el principio y el fin.

EL NUEVE QUE QUERÍA SER PÁJARO
Erase una vez, hace unos nueve años, un número que quería ser pájaro. Era 9 y vivía en un planeta llamado Los Objetos Vivientes. Lloraba y lloraba y no paraba de llorar y decía “yo he nacido para ser pájaro, ¿por qué tengo que ser un número?”. Su profesora de matemáticas cada vez que le veía llorar le decía “9, no puedes ser pájaro, vives en un planeta muy diferente al de ellos, si vas a su planeta se asustarían, nunca han visto un número viviente, no puede ser, olvídalo, acepta que eres un número”, pero él le respondía “no quiero estar toda la vida sumando y restando, quiero volar, quiero hacer algo que me sirva y que me guste ¿usted me enseñaría a volar?”.

La profesora se quedó asombrada, “yo no puedo hacer nada, tú no tienes alas, aunque… lo que sí podríamos hacer un día es fabricar tus propias alas”. 9 tardó dos años en hacer sus alas, pero las hizo de papel y la profesora le había dicho que tenían que ser de plumas. Cuando se fue al parque a probarlas se dio cuenta de que sus alas no volaban y se fue a visitar a su profesora. Ella le dijo que las alas estaban bien hechas pero que tenían que ser de plumas. “Pero, ¿qué son plumas?”, le preguntó 9 a su profesora. Y ella le explicó lo que eran y que así eran las alas de los pájaros. En El País de los Objetos Vivientes no había plumas, sólo números. A la profesora le daba tanta lástima 9 que le dijo que ella tenía plumas, y que le daría unas cuantas para que él pudiera cumplir su sueño, aunque no estaba segura de que pudiera cumplirlo del todo.

9 se fue a su casa viviente muy contento porque iba a conseguir su sueño, volar. Ese mismo día empezó a hacer sus alas. Pasado un año cuando tenía ya hechas sus alas no sabía dónde probarlas. De pronto 9 desapareció, le habían secuestrado. Le durmieron y le llevaron a una torre muy alta, pero él se había llevado sus alas plegadas en el bolsillo. Cuando despertó se vio allí perdido y solo, y se acordó de sus alas. Se las puso y pensó que todo era posible si creía en ello. Y voló.

Marta Sánchez Flores. – Universo Matemático
 
11 comments
  1. IES Trampal

    Maria Isabel encinas rey – 03/10/2011
    Los 2 son muy buenos pero me gusta el del 9 porque me parece muy divertido que al final pueda volar.

  2. IES Trampal

    Chus Estébanez – 02/06/2011
    ¡Qué bonitos los dos cuentos! Y seguro que los que no están aquí publicados también son preciosos.

  3. IES Trampal

    Marta Sánchez – 02/03/2011
    Los cuentos son menester para nuestro corazón, para nuestros sueños. Ser adulto y no despegarse del maravilloso regalo de la infancia nos hace más felices.

  4. IES Trampal

    Nelia Cañamero Diaz – 02/02/2011
    Me gusta el cuento de el que el nueve queria ser pajaro por que el nueve tenia un sueño y lo perseguia hasta que al final lo consiguió

  5. IES Trampal

    Anabel Cañamero – 02/01/2011
    El cuento que mas me ha gustado es el 9 que queria ser pájaro porque el 9 tenia un sueño y lo intenta aunque se decepciona pero sigue intentándolo y quiere decir que si tienes un sueño tienes que perseguirlo

  6. IES Trampal

    fátima Gil Garcia – 31/01/2011
    A mi me gusta el cero y su enorme secreto porque tiene una gran moraleja que es la que deberiamos acatar todos y cada uno de nosotros

  7. IES Trampal

    Ana Puentes – 31/01/2011
    He pasado un rato muy entretenido con vuestras narraciones, seguid así. Ah y el cero que vaya siempre acompañado del 1 en vuestras notas.

  8. IES Trampal

    Pilar López – 28/01/2011
    Enhorabuena a los dos cuentistas por estos magníficos cuentos que habéis escrito.
    Ya se ve que tenéis muchísima imaginación para inventar mundos fantásticos poblados de números y otras criaturas extrañas, tales como profesoras de matemáticas.
    Aunque de vez en cuando es bueno bajar de las nubes y volver a la tierra, no dejéis de volar.

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